Restauración de la Biblioteca
- Biblioteca Max Nordau
- 18 nov 2024
- 2 Min. de lectura
Gracias al apoyo recibido por el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires presidido por Florencia Saintout, hemos podido restaurar la vieja biblioteca del Max.
La restauración consistió en un doble trabajo. Por un lado, clasificar, embalar y trasladar la colección y, por el otro, desarmar sus puertas y estantes, para luego limpiar, lijar, lustrar, reparar las partes que estaban muy desgastadas por el paso del tiempo y darle una nueva pintura.
También se construyó una vitrina con paño rojo y estantes para futuras exposiciones o muestras y un banner contando la historia de la biblioteca y su colección tan valiosa.
Restaurar la vieja biblioteca implicó otorgarle un nuevo significado para los tiempos que corren.
El Centro Literario Israelita y Biblioteca Max Nordau se fundó como biblioteca el 20 de junio de 1912H y hasta la década del ’60 se compraron y recibieron libros en ídish, entre los que se encuentran obras muy importantes como “El Capital” de Karl Marx, “Crimen y Castigo” de Dostoievski, “La Guerra y la Paz” de Tolstoi, obras de Máximo Gorki, Trotsky y Lenin, Sholem Aleijem, Isaac Peretz, entre otros grandes autores, que merecen ser preservadas y bien protegidas/conservadas.
Durante años, estos libros estuvieron abandonados y apilados en los viejos estantes de madera del siglo XX, llenos de un polvo acumulados por el paso del tiempo con un desorden que los situaba como parte de un pasado de gloria, y reflejan las inquietudes que tenían estos inmigrantes que encontrar en el Max un lugar para mantener sus tradiciones europeas e idishitas, preservar y testimoniar una forma de vida que forzadamente tuvieran que dejar atrás y que murió exterminada en las cámaras de gas del nazismo, el trauma del viejo hogar y las penurias del destierro, la lucha contra el fascismo y el antisemitismo, integrarse y forjar una nueva identidad en la tierra que los recibía, el deseo de una vida mejor y más próspera, y el amor por la lectura que da cuenta del estrecho vínculo del pueblo judío con los libros. Ahora, es nuestra tarea continuar y seguir cuidando y preservando ese legado.

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